5 consejos para los padres antes de visitar a un dentista pediátrico

¿Conoces gente sin miedo y con absoluta ilusión por el tratamiento odontológico? Quizás sea muy, muy difícil encontrar a una persona así. Por supuesto, la medicina actualmente está mostrando un progreso increíble. El uso de anestesia, sedación o incluso anestesia en odontología puede ayudar a sobrellevar la ansiedad en la cita con el dentista. Sin embargo, las visitas a su oficina todavía se consideran eventos desagradables.

Tenga en cuenta que hablamos de adultos que son capaces de mantener sus experiencias bajo control, comprenden y aceptan plenamente el hecho de la necesidad de una intervención médica. Entonces, ¿Qué puedes esperar de los niños? Es difícil imaginar la gama completa de emociones en un niño antes de ir al dentista. Naturalmente, esto es miedo, pánico. Quizás incluso horror.

En este artículo de Dentista Urbina Salamanca queremos contarles a los padres cómo ayudar a su hijo a sobrellevar los sentimientos negativos antes del próximo tratamiento dental. Las acciones de los padres serán diferentes en los casos, si es la primera visita al dentista o si ya se ha tenido una experiencia similar.

Consejo 1

Para los exámenes bucales de rutina y los dolores de muelas, lo primero y más importante es mantener la calma absoluta. No asustes a tu hijo con historias con detalles coloridos de tratamientos dentales. Que no cunda el pánico. Trate de distraerlo tanto como sea posible o continúe discutiendo la situación de una manera extremadamente tranquila.

Consejo 2

Si el bebé tendrá la primera reunión con el dentista, entonces se debe elegir el período de tiempo más próspero para esto. Esto es fácil de hacer, teniendo en cuenta la rutina diaria y la actividad del pequeño paciente. Por ejemplo, si es una “alondra”, entonces la hora de recepción de la mañana será exitosa. No debe programar la cita con su médico antes de acostarse, si todavía tiene una. La excitación y el cansancio del bebé pueden arruinar todos sus esfuerzos.

Consejo 3

Diferir directamente tratar los dientes de su hijo, trate de empezar a cuidarlos lo antes posible. A modo de ejemplo personal, es mucho más fácil inculcar buenos hábitos: cepillarse los dientes dos veces al día, enjuagarse la boca con agua después de comer.

La atención de los padres a la dieta de los niños tampoco será superflua: la presencia de una gran cantidad de dulces en ella casi con certeza conducirá a la aparición temprana de caries. Al comer productos lácteos, los alimentos de consistencia dura (frutas secas, nueces, verduras frescas) ayudarán a mantener la salud bucal.

Consejo 4

Una visita “familiar” al dentista tampoco es una buena idea, cuando una delegación completa de personas cercanas viene para apoyar al niño. Tal entusiasmo en torno a un evento completamente ordinario, según los adultos, puede generar dudas sobre la veracidad de sus palabras. Un adulto es suficiente como apoyo.

Consejo 5

Si sucedió que el niño ya tiene una experiencia negativa del tratamiento dental, entonces es casi imposible cambiar su actitud ante este procedimiento y vencer el miedo. En tales casos, ni las discusiones ni los sobornos tienen éxito hasta que el bebé crece. Por lo tanto, intente prescindir de sujetar al niño con fuerza durante el tratamiento dental.

Esto no solo es inseguro, sino también psicológicamente traumático, porque en tal situación el padre parece un traidor y socava la confianza en sí mismo. Y el resultado de tal tratamiento probablemente no agradará con alta calidad.

En conclusión, me gustaría desearles paciencia y humanidad a los padres. No olvides que está en tu poder preservar la salud de los dientes de tus hijos o destruirlos con falta de atención y pereza. Bueno, si es necesario visitar la oficina del dentista pediatra, luego prepárese para esto con anticipación y con prudencia.

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